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domingo, 27 de mayo de 2012

Ociosos en la calle Andorra

A diferencia de la mayoría de deportes, donde los contendientes deben prestar atención al juego durante todo el tiempo, la petanca es un deporte que se desarrolla por turnos. El que no tiene que tirar puede dedicar el tiempo de la espera a criticar al tirador, a hablar sobre el tiempo, a observar los pajarillos o a meterse con alguien.
Jugadores de petanca (que nada tienen que ver con los
que me topé esta mañana).
(Fuente: diputacionalbacete)

En mi campaña de búsqueda de establecimientos en Madrid con croissants correctos a la venta, localicé hace unos meses una panadería y pastelería, de estilo francés, en la calle Andorra, en el barrio de Canillas del distrito de Hortaleza. Esta calle es muy retorcida y cimbreante, y en parte de su recorrido es vagamente paralela a la de Silvano. El sitio es muy cercano al Liceo Francés, lo que podría explicar la existencia de un establecimiento de barrio, en ese barrio, con especialidades próximas a la excelencia francesa en estas lides.

Desde que lo descubrí, algún domingo por la mañana me he acercado al lugar y he comprado unos croissants para el desayuno (o casi brunch). Hoy ha sido uno de esos días. Habitualmente, siempre hay algún lugar libre en esa calle para aparcar el coche un domingo por la mañana. Pero un poco más adelante hay un polideportivo, y esta mañana se celebraba allí un partido de fútbol, con bastante afluencia de público. El resultado es que no había esta mañana ningún espacio libre en las proximidades de la panadería.

Di un par de vueltas completas a la manzana (lo que por esa zona no es ninguna tontería, pues las calles describen un itinerario sinuoso y caprichoso). En la segunda vi cómo tras de mí otro vehículo se detenía justo frente a la panadería, y bajaba una persona a comprar las viandas, mientras el vehículo permanecía allí parado unos minutos. Con coches aparcados a ambos lados de la calle, queda para la circulación un carril ancho para la circulación en una sola hilera. Con un coche cuidadosamente detenido en doble fila, otro coche puede circular sin muchos problemas, sólo tomando alguna precaución.

A la siguiente vuelta, decidí hacer yo lo mismo. Al fin y al cabo, mi gestión no tomaría más que un par de minutos. Acostumbro a no hacerlo nunca, porque me parece incívico. Y si coincido en alguna zona azul o verde procuro sacar un tíquet aunque sólo vaya a estar alejado del coche durante unos pocos minutos. Pero hoy podía parar justo enfrente del establecimiento, podía vigilar el coche todo el tiempo, y moverlo a otro lugar en poco más de treinta segundos, suponiendo que se diera el caso improbable de que en la escasa circulación de un domingo por la mañana apareciera algún vehículo más ancho que un turismo convencional, y pudiera tener algún problema para poder seguir circulando.

Así lo hice, dejando encendidos los indicadores intermitentes de emergencia. Durante los escasos minutos que estuve en la panadería no se produjo ningún incidente. Quizá pasaron uno o dos coches, que pudieron seguir circulando por la calle, sobrepasando a mi vehículo detenido. Estando a escasos diez metros del coche, no dejé de echarle una mirada cada diez segundos, para evitar perjudicar de ninguna forma a otro conductor.

Al otro lado de la calle, tras una verja, hay unas canchas populares que se utilizan para el juego de la petanca. Me sorprendió ver cómo algunos jugadores (de los que estaban ociosos, esperando su turno) se agolpaban junto a la verja, señalando hacia mi coche, aunque en ese momento no le di mayor importancia.

Cuando salí para subirme al coche y volver a casa (una bolsita en la mano con pan y croissants), no más de tres o cuatro minutos después de haberme detenido allí, los jugadores ociosos agolpados junto a la verja me imprecaron por mi comportamiento incívico, y porque en esta calle no se puede aparcar en doble fila. Realmente no se puede ni se debe en ninguna parte, pero todo tiene sus matices y la posibilidad de alguna excepción.

Su actitud me parecía desproporcionada, además de injusta, porque mi comportamiento habitual no es en absoluto ese. Aunque eso, ellos no lo sabían, claro.

Nada más lejos de mi ánimo que provocar ningún tipo de enfrentamiento, incluso verbal. Dejé la bolsa en el interior del coche, y me disponía a irme cuanto antes, para evitar cualquier tipo de incidente, cuando mi actitud todavía les enfureció más, y empezaron a levantar voces, acusándome de no atender a sus comentarios. Uno incluso me dijo que otro vehículo me había roto el retrovisor exterior por detener el coche en doble fila, lo cual, por supuesto, era falso, pues había estado vigilándolo todo el tiempo. A pesar de eso, le di la vuelta al coche para verificar que todo estaba como lo había dejado. Intenté disculparme apuntando el hecho de que había sido todo cuestión de tres o cuatro minutos, pero no me pareció que estuvieran dispuestos a mantener una conversación civilizada.

Tan rápido como pude, monté en el coche, y me alejé de allí, sin más problemas.

Cuando observo un comportamiento que, con la información de que dispongo,  me parece absurdo, siempre procuro identificar alguna causa razonable para una ira aparentemente gratuita. Que se tratara de jugadores ociosos de petanca no me pareció suficiente razón. Con lo cual concluí que, probablemente, se dé una de estas dos circunstancias: o bien los vecinos no soportan que forasteros (mi domicilio está en el mismo distrito, pero en un barrio diferente) se lleven productos de la tienda de su barrio (igual quisieran poder comprar algún croissant a una hora más tardía del momento en que acostumbran a agotarse), o bien, por algún motivo, existe un contencioso larvado entre la panadería y las correspondientes comunidades de vecinos, y no reparan en argumentos para perjudicar su negocio. Quizá un asunto de ruidos, o de extracción de humos, o lo que sea. Si existe alguna causa pendiente de este tipo, entonces es probable que los jugadores de petanca estén confabulados para comportarse como auténticas patrullas ciudadanas, de bajo nivel de confrontación, eso sí, porque podrían haberme pinchado las cuatro ruedas, claro.

En fin, querido lector, si te acercas por ese lugar, resultará más sano que aparques el coche en la calle Silvano (siempre acostumbra a haber lugares libres en festivo) y cruces a pie los jardines y las canchas y, a ser posible, lanza también algún comentario elogioso al rendimiento de alguno de los jugadores. Aunque nunca se sabe, que igual tiene también enemigos en las proximidades, y tu comentario es mal recibido.

Es que la peña está de los nervios.

JMBA

jueves, 24 de mayo de 2012

Los Pollos y los Economistas

Es un lugar común que muchos niños urbanos de este siglo XXI están convencidos (piensan, asumen) de que las pechugas de pollo se reproducen en bandejas de plástico dentro del frigorífico doméstico. Los más avisados saben que, realmente, su reproducción se produce en los grandes refrigeradores de los supermercados.
Ford Mustang de 1987, con el capó levantado.
(Fuente: coches-tuning)

No debería ser una sorpresa, por lo tanto, que enfrentados a un fin de semana campestre con vacas y pollos reales, aparezcan toda clase de alergias o desarreglos intestinales.

Es igualmente cierto que muchas personas (principalmente hombres, hay que decirlo) están convencidas de que las camisas se crean, en un proceso repetitivo e inacabable, en formato planchado y plegado, en el interior de armarios y vestidores.

No constituye, por lo tanto, noticia ni novedad, que la obsesión de muchos divorciados sea casarse de nuevo cuanto antes. Porque resulta cruel el descubrimiento de que esos procesos asumidos como eternos puedan verse interrumpidos por eventos que, en principio, no tienen nada que ver con ellos. Constatar que existen procesos hasta entonces ocultos (la reposición, el lavado, el planchado, el plegado) que requieren de un agente creador, es un disgusto del que hay que entender que sea complicado recuperarse.

También es verdad que hay bastantes personas (principalmente mujeres, hay que decirlo) convencidas de que el depósito de gasolina (suponiendo que sean conscientes incluso de su mera existencia) está automáticamente lleno cada vez que salen del garage de casa.

Por ello no debería sorprendernos que quedarse sin gasolina en plena calle pueda llegar a ser una avería para la que haga falta ayuda de terceros profesionales.

Y todos preferimos ignorar que detrás de muchos de nuestros actos cotidianos (abrir un grifo, encender una luz), existe una compleja maquinaria que debe funcionar a la perfección para garantizar que, en todo momento, tras ese acto minúsculo se produzca el efecto esperado.

A todos los profanos (me refiero a los que no hemos dedicado nuestra vida profesional a ella) nos sucede lo mismo con la Economía. Conocemos su estado procesado (como algunos niños con las pechugas de pollo), cuando las cosas marchan razonablemente bien. Tenemos un empleo (u otra forma de garantizarnos ingresos). Con ese dinero compramos cosas que necesitamos o nos apetecen. Si conseguimos ahorrar algo, constituimos un depósito en el Banco, por el que nos dan un pequeño interés; o incluso compramos algunas acciones (que nos rinden algún dividendo y podremos vender más adelante por un precio mayor del que lo compramos). Incluso nos vemos capaces de anticipar alguna compra en función de futuros ahorros, utilizando el crédito, los préstamos o las hipotecas.

Ese es un mundo feliz, donde hay pollo en el frigorífico, camisas planchadas plegadas en el armario, gasolina en el depósito, y siempre se enciende la luz cuando le damos al interruptor y sale agua por el grifo cuando lo abrimos.

El problema, lógicamente, nos aparece, cuando esa maquinaria aparentemente perfecta, de cuyos detalles de funcionamiento somos perfectamente ignorantes, deja de ser tan previsible. Que nos adelanten dinero empieza a ser complicado; primero un amigo, o un primo lejano, se queda sin empleo; luego igual le pasa al compañero de pupitre en la oficina; y más tarde nos pasa a nosotros mismos. Esas acciones que compramos el año pasado, ahora sólo valen la mitad de lo que pagamos por ellas; o no podemos recuperar inmediatamente ese depósito, porque resulta que realmente son participaciones preferentes, cuyo reembolso está condicionado a eventos que se suponía nunca podían suceder.

Cuando se dan esas circunstancias (el coche se nos paró en medio de la calle), hacemos de tripas corazón y abrimos el capó, intentando simular la mirada de un entendido, tanteando los infinitos cables que se han multiplicado en su interior, porque eso va a ser un mal contacto.

Y es ahí cuando topamos con los Economistas, los grandes maestres de la ciencia que estudia el funcionamiento de esa maquinaria intrincada por la que nunca habíamos tenido que preocuparnos. Lo que ocurre es que, si se nos para el coche, cualquier profesional traerá consigo una checklist simple, para verificar si hay gasolina, o si la batería está agotada, antes de levantar la culata y pasar a mayores. Por el contrario, los Economistas no tienen esa chuleta simple.
Adam Smith (1723-1790)
(Fuente: wikipedia)

Porque la Economía es una ciencia compleja y, desde luego, no es una ciencia exacta. Nos hemos acostumbrado a que los astrónomos sean capaces de prever, sin errar ni en un segundo, cuándo se producirá la conjunción de los planetas o el eclipse de Sol. Pero nos da la sensación de que los Economistas van a tientas por campo abierto.

Sus vacilaciones nos recuerdan a veces a los médicos y a esos fármacos que siempre tienen sus efectos secundarios (o daños colaterales). Como esas pastillas para la acidez de estómago, que pueden producir una ligera descomposición; que se corrige con otra pastillita que puede dar un poco de dolor de cabeza; la pildorita para el dolor de cabeza puede provocar una ligera acidez de estómago sin importancia. La vuelta entera para acabar (casi) en el mismo sitio.

De que la Economía no es una ciencia exacta da fe el hecho de que existen diferentes Escuelas (como sucede, por ejemplo, con los filósofos; pero la Filosofía forma parte de las Humanidades, y eso ya todos sabemos que es de mucho discutir y argumentar; y que hasta con el paso del tiempo cambian las concepciones; o por cambiar simplemente de orilla en el mismo mar).

Pero la Economía, c..., que es una ciencia. Los expertos tendrán que saber lo que pasa y cómo arreglarlo. Pues no. Son más bien como los historiadores, capaces de dar un sentido claro a lo que pasó; pero incapaces de predecir lo que sucederá.

Cuando vemos vacilar a los expertos o, lo que es peor, que los expertos se pelean entre ellos para tratar de imponer modelos opuestos, nos envalentonamos y empezamos a conectar y desconectar cables del motor, revisamos los fusibles y hasta verificamos si la rueda de repuesto está en perfectas condiciones.
John Maynard Keynes (1883-1946)
(Fuente: wikipedia)

Nos sorprende descubrir que economistas prestigiosos (vivos o ya desaparecidos) defienden aproximaciones no sólo diferentes, sino muchas veces antitéticas y opuestas. Y cada uno parece tener sus propios seguidores, más o menos fanáticos. No creo estar en inferioridad frente a la mayoría de mis lectores si reconozco modestamente que nunca he leído La Riqueza de las Naciones (1776) del filósofo y economista escocés Adam Smith, ni la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936) del economista británico John Maynard Keynes, ni tampoco El Capital (1867-1894) escrito en Londres por el filósofo e intelectual, de origen prusiano, Karl Marx y también (los volúmenes II y III) por el filósofo y revolucionario alemán Friedrich Engels. Tampoco he leído el Capitalismo y Libertad (1962) del economista y profesor de la Universidad de Chicago, Milton Friedman, ni, mucho menos, el Camino de Servidumbre (1944), de Friedrich Hayek, filósofo y economista de la Escuela Austríaca, que, se dice, era el economista de cabecera de Margaret Thatcher ("no such thing as society").

Pero de todos ellos sí conozco su versión procesada o reducida (la pechuga de pollo en el frigorífico doméstico). A través de la Wikipedia, de artículos periodísticos o de las obras de algunos ensayistas que han comentado sus obras (siempre con algún propósito en mente, por supuesto).

Si entendemos que el objetivo de la Economía es que las cosas del dinero vayan bien, la única conclusión posible es que la Economía NO es una ciencia independiente. Porque la concreción de ese objetivo genérico depende de otros factores determinantes, especialmente políticos y éticos. Antes de poder desarrollar ninguna teoría económica es imprescindible asumir una serie de hipótesis de partida, de las que hay muchas versiones, como de las películas españolas del destape de los años 70.
Friedrich Hayek (1899-1992)
(Fuente: wikipedia)

Sólo pueden carecer de más apellidos los economistas que se dedican a analizar lo que ya pasó. Pero todos los que intentan predecir o recomendar acciones o comportamientos para el futuro, precisan de un apellido que los califique, para poder entenderlos, o incluso para valorar sus afirmaciones. Los hay marxistas, a quienes el desplome del comunismo real de la Unión soviética y sus satélites ha dejado bastante tocados. Los hay adalides del libre mercado (friedmanitas, de la Escuela de Chicago, de la Escuela Austríaca), jaleados por todos los neoliberales que en el mundo han sido y son. Para ellos, el papel del Estado es menor, y mejor cuanto más pequeño. Y también los hay keynesianos, que opinan que los Estados (los políticos, en definitiva) deben asumir un cierto papel de ajuste y control de los mercados (incapaces por sí solos, según los keynesianos, de autoregularse), y también intervenir en cierta medida en la redistribución de las rentas (via impuestos y subsidios). Y, a su vez, cada una de las Escuelas tiene diversos grados (libremercadista convencido; un poco keynesiano; bastante marxista; y así). Y también existen, por supuesto, los mediopensionistas.

En las ciencias más exactas, la forma en que los diversos componentes o agentes interactúan es conocido y previsible. Si vamos a construir un automóvil nuevo, deberemos empezar por definir las hipótesis del diseño (económico, deportivo, lujoso, familiar,...). Pero, luego, el resto de componentes casi vendrán impuestos por la ciencia que lo respalda. Un motor más potente permitirá alcanzar velocidades más altas, pero también consumirá más; unos neumáticos más anchos darán mayor estabilidad, pero también aumentarán el consumo; y así, con todo el resto. Definidas sus características, que el coche sea mejor o menos bueno sólo dependerá de la capacidad de ejecución del fabricante.

Por el contrario, la Economía trata de los intercambios de contenido económico de agentes de naturaleza muy diversa (los Estados, los mercados, los inversores, los trabajadores, los Bancos, las empresas, los consumidores, los ahorradores,...). Cada agente se mueve por su propio interés, pero no solamente. Puede haber, por ejemplo, consideraciones éticas que modifiquen el comportamiento esperable en base al puro interés. O en las decisiones de los consumidores también intervienen las emociones o los estados de ánimo.
Milton Friedman (1912-2006)
(Fuente: wikipedia)

En resumen, una ecuación con demasiadas incógnitas para que pueda tener una solución única.

Y con estos mimbres tenemos que lidiar con la crisis, esta ya bautizada como Gran Recesión. Entendiendo que el interés de Alemania no es el mismo que el de España (ambos son estados, es decir, de la misma categoría de agente económico). O viendo como Hollande tiene unas intenciones diferentes de las que manifestó Sarkozy (ambos Presidentes de la República Francesa, la misma categoría de agente económico, incluso hilando así de fino). O que unos proponen los eurobonos, que otros detestan. Donde incluso los que mantienen su empleo y sus fuentes de ingresos han moderado su consumo, porque sus emociones les aconsejan prudencia.

Y la realidad del barquero es que más de veinte millones de ciudadanos de la Unión Europea tenemos el coche parado en plena calle, con el capó levantado, y miramos con escepticismo y sorpresa los manojos de cables, para intentar intuir qué es lo que pudo funcionar mal. Millones de depositantes y accionistas descubren con asombro, al abrir el frigorífico, que el pollo emigró a algún ignoto lugar. Millones de ciudadanos llevan la camisa arrugada, recién salida de la lavadora (de alguna cosa tenía que servir ese cursillo de La Lavadora, esa desconocida; el cursillo de plancha es de otro trimestre). Muchos han visto sus sueldos congelados, si no recortados; muchos observan con preocupación como la sanidad y la educación que el Estado (la sociedad) les brinda cada vez es peor o más cara.

Y luego, claro, están Los Otros. Tendríamos que averiguar con urgencia hacia dónde emigró el pollo.

JMBA   

martes, 22 de mayo de 2012

Esperanza habla claro

Se podrá estar de acuerdo o no con ella, pero creo que es de ley reconocer que, a diferencia de la gran mayoría de los políticos de este país, Esperanza Aguirre habla claro y se le entiende todo. Nunca esconde su credo profundamente neoliberal y da explicaciones perfectamente entendibles cuando se le pregunta.
Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid
(Fuente: foropolitico)


De Doña Rancia (como la ha bautizado la caverna mediática de la izquierda; que no existe, pero haberla hayla, sea formal o informal), deberían aprender Mariano Rajoy y su Gobierno. Rajoy atraviesa por una muy grave crisis de comunicación. Parece como si se avergonzara de las medidas que está tomando su Gobierno y se refugiara en el silencio, uno de los peores enemigos de los políticos en activo.

Hace unos días, con motivo de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera del jueves pasado, algunas Comunidades Autónomas han aprovechado para aflorar cifras adicionales de déficit presupuestario del ejercicio 2011. Sin dudar de que las nuevas cifras sean reales, cualquiera puede sospechar que se está intentando por parte de todos los gobiernos en manos del PP (Central y Autonómicos) hinchar el déficit de 2011 al máximo soportable por los datos reales. Y eso por dos motivos principales. De una parte, eso permitirá mejorar la comparación de 2012 contra un 2011 sobrecargado, pase lo que pase en la contención del déficit durante este año. Y por otra, el Gobierno todavía puede esgrimir la herencia recibida (del PSOE) para las cifras del déficit en 2011. Y ya no podrá hacerlo para las del 2012.

Esta mañana, Esperanza Aguirre fue entrevistada por Carlos Herrera en Onda Cero. A la pregunta, de plena actualidad, sobre el aumento del déficit de la Comunidad de Madrid para 2011 desde el 1,13% al 2,2% del PIB regional, la respuesta de Esperanza fue doble. De una parte, insistió en que la cifra que se había dado con anterioridad era provisional, y que así se había hecho constar. Indirectamente, acusó al Ministerio de Hacienda, por esconder esa cualidad al comunicar las cifras de déficit de las diversas Comunidades Autónomas, en su momento.

Pero, lo que es más importante y trascendente, es su explicación sobre el origen del gasto adicional que provoca una parte de este déficit adicional (junto con la brusca caída de ingresos). Vino a decir que, habitualmente, la mayoría de gastos que se producen (o cierran) en las últimas dos semanas de Diciembre se contabilizan en el año siguiente. Mientras que, para el cierre del Presupuesto 2011 (y, por lo tanto, para la cifra final de déficit), todos los gastos reconocidos hasta el 31 de Diciembre se han contabilizado contra el Presupuesto de 2011, y no se han arrastrado, como era costumbre, a la Contabilidad de 2012.

Existe una tradición en la Administración Pública española, muy probablemente heredada por las autonomías de las prácticas habituales en la AGE (Administración General del Estado). Una tradición que, por otra parte, es perfectamente genuina y no representa ninguna irregularidad. A partir de mediados de Diciembre, la ejecución del Presupuesto del año se da prácticamente por finalizado (salvo los gastos y desembolsos comprometidos, como las nóminas del mes, por ejemplo). Esto permite tener listas las cifras finales de la Contabilidad del año para los primeros días del Enero siguiente.

Sin embargo, hay muchas empresas suministradoras habituales de la Administración Pública, que cierran (también) sus cuentas anuales el 31 de Diciembre. Por ello presionan a las diversas administraciones para que certifiquen los gastos (obras, suministros, servicios, etc.) antes del final de Diciembre. De esta forma, en sus propias cuentas anuales pueden incluir (correctamente, desde un punto de vista de posibles auditorías) esas partidas en su cuenta de ingresos (revenue) del año que termina. La certificación por parte de una Administración de una obra, suministro o servicio significa que reconoce que se ha ejecutado correctamente, y representa un compromiso irreversible de pago. Aunque físicamente, el pago efectivo se realice algún tiempo después.
Antonio Beteta, ex consejero de Economía y Hacienda de
la Comunidad de Madrid, y actualmente
Secretario de Estado de Administraciones Públicas
(EFE; Fuente: elpueblodealbacete)

Esto significa que, estando ya cerrado el Presupuesto de ese año, las certificaciones de las dos últimas semanas del año se acaban contabilizando por la administración correspondiente en Enero, contra partidas presupuestarias arrastradas del año anterior. Y, habitualmente, las certificaciones de finales de Diciembre de ese año, se acabarán contabilizando el año siguiente.

Con este ajuste de las cifras del déficit (+1,07%) para la Comunidad de Madrid, una de las cosas que se ha hecho es contabilizar todas las certificaciones de 2011 (incluyendo esas de finales de Diciembre) al Presupuesto de 2011. Con lo que, en la práctica, las cuentas de ese año se ven penalizadas por el hecho de que están contabilizadas todas las certificaciones del año, más aquellos gastos certificados en las dos últimas semanas de 2010, de acuerdo a las prácticas tradicionales.

Para un PIB regional del orden de los 200.000 millones de euros, el desfase ahora informado representa algo más de 2.000 millones de euros. Aunque no se han dado demasiados detalles, se habla de que unos 1.000 millones de euros podrían ser atribuibles a descenso no previsto de ingresos. Por lo que la inclusión de esas certificaciones de fin de año podrían representar algo más de 1.000 millones de euros para la Comunidad de Madrid (0,5%+).

En buena lógica, debemos suponer que esta misma práctica contable se haya utilizado para las cuentas del Gobierno de España del 2011. El total del gasto reportado para 2011 incluiría, pues, todas las certificaciones hasta el 31 de Diciembre de 2011, además de los gastos reconocidos en las dos últimas semanas de 2010, de acuerdo a los usos habituales.

Lo que, por cierto, abre la posibilidad de que las cifras sobre el déficit en 2012 que se vayan a hacer oficiales allá por los primeros meses de 2013 vuelvan a las prácticas habituales, y no incluyan las certificaciones de la segunda quincena de Diciembre de este año. Una reducción del déficit sin ninguna base real más que la utilización de dos prácticas contables diferentes, aunque igualmente válidas y legales.

Pequeñas truculencias, en fin, de las que Esperanza no tiene ningún reparo en hablar (a diferencia de sus mayores del Gobierno de España).

El próximo viernes se va a celebrar en el estadio Vicente Calderón de Madrid la final de la Copa del Rey, que va a enfrentar al FC Barcelona y al Athletic de Bilbao. Por cierto, se va a habilitar la llamada Fan Zone (la zona de espera  y animación para los aficionados de uno u otro equipo) en el área rehabilitada de Madrid Río, al que dediqué una serie de artículos (muy ilustrados), el año pasado.

Algunos elementos nacionalistas, más o menos extremos, ya se han encargado de anticipar un cierto sabotaje en forma de gran pitada al himno nacional, o incluso a la presencia del Príncipe de Asturias en el estadio. Carlos Herrera le preguntó a Doña Esperanza cuál sería su propuesta de decisión si los hechos se acaban produciendo de esa forma. Esperanza fue fulminante en su respuesta: si hay pitada generalizada en el Vicente Calderón, el partido debería suspenderse y celebrarse posteriormente a puerta cerrada. Lo cual es, dicho sea de paso, una provocación en toda regla.

Poco después, en Los Desayunos de TVE estaba invitado Antonio Basagoiti, el líder del PP del País Vasco y reconocido seguidor del Athletic de Bilbao. Preguntado sobre esta reacción de Esperanza, su respuesta intentó desdramatizar el tema, en la línea de que unos pocos exaltados no deberían aguar el espectáculo esperado por la mayoría. Además, curiosamente, llamó la atención sobre la reciente final de la Europa League en Bucarest, que enfrentó al Atlético de Madrid (que resultó el ganador) también con el Athletic de Bilbao. Según dijo Basagoiti (a mí no me consta), en el fondo de los hinchas más radicales del Atlético de Madrid, había abundancia de banderas españolas con el pollo, es decir, preconstitucionales e ilegales. La conclusión, en fin, sería que el fútbol moviliza a sus propios exaltados. Y al ser seguido de muy cerca por una buena parte de la población, lo convierte (indeseadamente) en un escenario ideal para esos grupúsculos.  Pero cuatro exaltados no deberían tener ni siquiera la opción de estropearnos el espectáculo a los demás.

Me parece más razonable esta reacción de Basagoiti que la de Esperanza. Que Doña Rancia, al responder a Carlos Herrera, se explayó y se pasó de frenada.
Antonio Basagoiti, líder de los populares vascos.
(Fuente: rtve)

Mi reflexión final es sobre qué pasaría si Esperanza Aguirre ocupara hoy la Presidencia del Gobierno de España. Lo que, por cierto, podría haber tenido oportunidades de suceder si el Congreso de Valencia del PP se hubiera desarrollado por otros derroteros. Sin duda el país sería bastante más alegre; o, por lo menos, mucho más divertido. Porque el registrador gallego es un triste, y nos está contagiando a todos.

Y ello me trae a la cabeza uno de esos eslóganes malsonantes, pero inevitablemente gracioso: maricones al poder; al menos que nos den por el c... profesionales.

Con Esperanza Aguirre se podrá estar o no de acuerdo. Pero es de ley reconocer que sabe lo que quiere y lo que persigue, habla clarito y se le entiende todo. Aunque alguna vez estaría más guapa calladita; pero no es su estilo. Y, por cierto, ya ha avanzado que será fiel a su promesa de no subir los impuestos; pero subirá las tasas que también son tributos, aunque técnicamente, no son impuestos. Muy lista Doña Rancia.

Por lo menos, no se esconde. Como hacen, por cierto, casi todos los demás.

JMBA

viernes, 18 de mayo de 2012

Sarkozy, de vuelta a ¿casa?. Cambia la foto.

Como ya comenté el pasado martes, tomó posesión François Hollande como séptimo Presidente de la Vª República francesa.

Al principio del acto, en el Palacio del Elíseo se escenificó el relevo entre Sarkozy y Hollande. Tras saludarse las dos parejas a las puertas de palacio, Sarkozy y Carla Bruni, de la mano, avanzaron por la alfombra  roja hasta el coche oficial, e hicieron fundido a negro, hacia su nueva vida privada.
Merkel y Hollande acabaron sonriendo, tras la
conferencia de prensa en Berlín.
(Fuente: teinteresa)

Al día siguiente hubo una escena parecida en Matignon (la residencia del Primer Ministro), para el relevo entre François Fillon y Jean-Marc Ayrault. La tarde del miércoles conocimos la composición del nuevo Gobierno (17 ministros y 17 viceministros) perfectamente paritario: 17 hombres y 17 mujeres. Una de sus primeras decisiones ha sido reducirse los sueldos en un 30%. Que será el chocolate del loro, pero es bueno ver que también el loro practica la austeridad.

El jueves ya se celebró la primera reunión del Consejo de Ministros, mientras que Hollande ya había visitado a Angela Merkel en Berlín (episodio del rayo en el avión incluido) y se ha ido este viernes hacia los Estados Unidos, para diversas cumbres del G8 y de la OTAN.

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebradas el domingo 6 de Mayo, todos los sondeos daban a François Hollande como vencedor, con horquillas entre los cuatro y los diez puntos de ventaja. Al final, el resultado real fue mucho más reñido (solamente tres puntos de diferencia). Lo que me sorprendió es que Sarkozy apareció por televisión (y ante sus adeptos, en París) sólo unos minutos después de las ocho de la tarde, en que cerraron los últimos colegios electorales. En ese momento, los únicos datos oficiales que se conocían eran las previsiones de los sondeos realizados a pie de urna.

Sin embargo, ya a esa temprana hora, Sarkozy reconoció abiertamente su derrota, y felicitó a François Hollande por haber ganado las elecciones. En España, habitualmente, ese tipo de sondeos suelen equivocarse en bastantes puntos, incluso en el sentido del voto, y a ningún político se le ocurriría una comparecencia pública, en uno u otro sentido, basándose solamente en esos sondeos. Cuando se fue conociendo el escrutinio real de votos emitidos, se confirmaron las posiciones que avanzaban los sondeos, aunque finalmente el margen entre ambos candidatos fue bastante más ajustado que las primeras previsiones. En España, seguramente, todos mentimos bastante más que nuestros vecinos los franceses, por eso los sondeos salen como salen.

Sospecho que a última hora apareció un cierto voto del miedo, que favoreció ligeramente a Sarkozy. Algunos votantes del Front National en la primera vuelta acabarían depositando un voto contra François Hollande, prefiriendo lo malo conocido a la aventura de un Presidente Socialista. Y otros puede que acabaran votando a Sarkozy, pensando que Hollande podría contribuir a romper el buen entendimiento franco-alemán. Para un francés medio, asistir al entente cordiale entre Angela Mekel y Sarkozy puede darle la sensación de que Francia está en la cabeza (bicéfala, eso sí) de la Unión Europea y de la Eurozona. En otras palabras, puede sacar la conclusión de que Francia es más importante con Sarkozy que lo que será con Hollande.

En fin, al margen de matizaciones, François Hollande ganó la segunda vuelta de las Elecciones Presidenciales 2012, y ya se ha convertido en el primer presidente socialista de Francia desde que en 1995 François Mitterand abandonara la presidencia, tras trece años de mandato.
Nicolas Sarkozy y Carla Bruni se van del Elíseo,
bajo la atenta mirada de François Hollande.
(Fuente: lavanguardia)

Y ahora, el día después, ¿qué va a ser de Sarkozy?. Ya se le ha oído decir que le gustaría ganar mucho dinero. Esto auguraría que le veamos en breve dando conferencias geoestratégicas internacionales, con minutas millonarias. Creo que tiene buena madera de orador y estadista para esa labor, muy habitual en ex-presidentes de todos los colores.

Además, tanto su puesto de Presidente de la República (durante cinco años), que tiende a acercarse a amistades presuntamente peligrosas, pero siempre suntuosas, como, mucho más claramente, su enlace matrimonial con Carla Bruni, le han abierto las apetencias de la vida de las clases más acomodadas.

Carla Bruni, que fue la Primera Dama de Francia hasta el pasado martes, ha seguido en su juventud una carrera medianita como top model (en desfiles de moda, reportajes fotográficos,...) y también como cantante de gama media. No tiene grandes dotes vocales, y siempre se ha refugiado en las canciones intimistas, que no le obliguen a entonar en exceso la voz. Recientemente, también consiguió un pequeño papel (poco más que un cameo), en la película de Woody Allen Midnight in Paris, un lujoso folleto turístico de París, con el toque de gracia del maestro Allen.

Sin embargo, y a pesar de una carrera profesional personal más bien de bajo perfil, Carla Bruni pertenece a una antigua familia de la aristocracia de origen italiano, a la que Sarkozy se aproximó con sumo gusto. Así han sido sus reservadas vacaciones en Cap Nègre, un exclusivo enclave próximo a Saint Tropez, en el Departamento de Var, propiedad de la familia de Carla.

Por otra parte, Sarkozy ya anunció poco después de pasada la segunda vuelta, que no va a liderar su formación política, la UMP (Union pour un Mouvement Populaire) en las inmediatas elecciones legislativas. Lo que significa que, aparte de haber digerido (posiblemente) mal la pérdida de la Presidencia, se retira de la primera fila de la política activa. Su ego superdesarrollado no le permitirá mantenerse alejado de las cámaras y los flashes. El tiempo nos dará los detalles.

Y ahora queda por ver la situación que quedará entre los principales gobernantes de la Unión Europea. Hollande ha denunciado repetidas veces el duopolio Alemania-Francia como tándem de mando de la Unión Europea y de la Eurozona. En el propio debate televisado de la segunda vuelta, se mostró contrario, especialmente por la imagen de marginación en el proceso de toma de decisiones que sienten los ciudadanos del resto de los países. Además, Hollande difiere (si no en el sentido, sí en la intensidad), de la receta neoliberal estricta de lucha a muerte y rápida contra el déficit público y la Deuda, que ha sido en los últimos tiempos el discurso impertérrito de Ángela Merkel. Con buen criterio, me parece, estima que la pura austeridad y el recorte draconiano de los gastos públicos está contribuyendo a acentuar y  perpetuar la recesión y la depresión, especialmente en los países periféricos de la eurozona.

Angela Merkel ya ha modificado algo su discurso, aceptando que además de la austeridad, hay que intentar implantar, desde la UE, medidas que favorezcan el crecimiento de las economías. Lo que lleva inevitablemente a prolongar la lucha contra el déficit y a moderar su ritmo. Algo es algo.
La experiencia de David Cameron es diferente de la
de la eurozona. ¿Podríamos aprender alguna cosa de él?
(Fuente: telegraph)

Este jueves se supo que estaba convocada una videoconferencia a cuatro bandas (Merkel, Hollande, Monti y Cameron), posiblemente como preparación para una posición común en las reuniones del G8 que se celebran en Camp David. Veremos los resultados.

En estos momentos, creo que es muy importante la presencia de Cameron, a pesar de que el Reino Unido está fuera de la Eurozona y mantiene la libra esterlina como su moneda nacional. O precisamente por eso. Porque la situación del Reino Unido en términos de déficit público y Deuda no tiene nada que envidiar a la de España. Sin embargo, disponen de un arma poderosa: un Banco Central nacional (el Banco de Inglaterra) con plenos poderes. Un Banco que tiene en sus arcas una parte importante de la Deuda Pública del país, a diferencia del BCE, quien, siguiendo los dictados de Alemania, siempre ha sido renuente a comprar bonos de los países miembros.

Su situación de partida es relativamente parecida a la de España (salvo en el paro, que es un fenómeno muy destacadamente español; en los años buenos creábamos uno de cada dos empleos de la Unión; hoy destruimos también uno de cada dos empleos que desaparecen en la Unión). Pero están capeando mejor que España este temporal económico-financiero. Y una de las razones para ello (no la única, ojo, porque el modelo económico del país es bastante diferente del español) es que mantienen su moneda nacional y no están en el Euro. Lo que, en la práctica, le da los plenos poderes (monetarios, tasas de interés, inflación,...) al Banco de Inglaterra. Por el contrario, el Banco de España se ha visto vaciado de contenido y de responsabilidades. Su propio Presidente y el resto de responsables transmiten la sensación de que esto no va con ellos, lo que, por cierto, es bastante verdad. Pero algunas de las funciones y responsabilidades de un Banco Central Nacional han dejado de estar en manos del Banco de España, pero no las ha asumido por completo el BCE.

Mientras que Hollande está a favor de la emisión de eurobonos, bajo ciertas condiciones, Sarkozy, en el propio debate, se revolvió duramente en contra, con el argumento parcialmente demagógico de que Alemania y Francia estarían pagando la Deuda de otros. Lo que no es totalmente cierto. Alemania está sacando buen partido de las muy exigentes condiciones de los mercados financieros para comprar Deuda de algunos países, lo que presiona a la baja el rendimiento de sus bonos nacionales. De modo que Alemania consigue financiarse mucho más barato que los demás, y hasta cinco puntos por debajo de los bonos italianos o españoles. Si se emitieran Eurobonos, en condiciones correctas, posiblemente tendrían un rendimiento algo superior al del bund alemán, pero muy inferior a lo que actualmente tenemos que pagar españoles e italianos (por no hablar de griegos y portugueses).

Emitir Eurobonos (por parte del BCE, con la garantía de la Unión Europea) transmitiría a los mercados la unidad de la que hoy se duda (con mucha razón y por diversas razones). Solamente cambiaría, en la práctica, que estaríamos lavando los trapos sucios en el patio de casa, en lugar de hacerlo en el lavadero público a la vista de hienas, búfalos y leones. Cada país debería hacer frente a sus propias deudas, sólo que con el escudo de la UE su coste sería infinitamente inferior de lo que es en la actualidad. En el límite, Alemania podría seguir emitiendo sus propios bonos nacionales, si le conviniera mejor así, y el mercado se lo aceptara y remunerara con un rendimiento algo más bajo.

El objetivo, pues, no es que unos paguen las deudas de los otros, sino que el BCE actúe como una Central de Compras de dinero para todos los países.
Los Eurobonos podrían ser un airbag para la situación
actual de los mercados de Deuda.
(Fuente: elmundo)

En cualquier caso, con la partida de Sarkozy de la escena de máximo nivel, cambia la foto. Veremos en los próximos días y semanas cómo lo han visualizado los mercados financieros. De ello dependerá, en buena medida, el grado y la intensidad del sufrimiento al que tendremos que hacer frente.

Sarkozy es ya el enésimo líder europeo que pierde su posición por culpa, de una u otra forma, de la crisis económica global, y de su forma de encararla. Los electores, dolientes y sangrantes por los múltiples sacrificios auspiciados desde el gobierno y desde ese duopolio, a nivel de la UE, prefieren cambiar el sentido de su voto. Contra lo malo conocido; a la búsqueda de algo mejor, todavía por conocer.

A Sarkozy sin duda le veremos dando conferencias geoestratégicas por ahí, en los próximos tiempos. Y nos conviene que Hollande se consolide y sería una buena noticia que el duopolio Alemania-Francia no se reedite, y que se suban al carro otros líderes, a ese nivel donde se toman realmente las decisiones trascendentes. Con nuevos puntos de vista y experiencias diferentes que pueden resultar estimulantes.

Mi opinión sobre el relevo de Sarkozy por Hollande es que debería ser beneficioso para España, aunque ignoro en qué grado o intensidad. Para empezar, la posición genuina y rocosamente neoliberal de Ángela Merkel ya tiene que hacer frente a la pinza entre Hollande y el socialismo francés, con los socialdemócratas alemanes del SPD. Porque Merkel se enfrenta a elecciones generales en 2013, y el riesgo de que sea la siguiente víctima política es muy elevado. A partir de entonces, posiblemente podamos ver conferencias internacionales a dúo, de Merkel con Sarkozy.

Ella conoce perfectamente lo débil que es su posición doméstica. Y algo hará para evitar lo peor (para ella).

JMBA

miércoles, 16 de mayo de 2012

A Vueltas con ETA

Empapuzados a diario por primas de riesgo, desplomes de la Bolsa, rescates bancarios y elecciones en Grecia, se habla bastante poco en estos últimos tiempos de la cuestión de ETA, y su final.
Imagen ya habitual de los encapuchados de ETA,
difundiendo comunicados en vídeo.
(Fuente: rtve)

Ahora parece que, a través de un comunicado a la Agencia France Presse, la banda pide a la Unión Europea que ejerza presiones sobre los gobiernos francés y español para establecer un diálogo con ellos, y afirman haber nombrado a una comisión o delegación para llevar adelante esas (presuntas) negociaciones.

Creo que hay demasiada gente (y, por lo tanto, demasiados intereses) hablando, reuniéndose y diciendo cosas sobre el tema. Por un lado, los políticos abertzales (con Amaiur al frente, en el propio Congreso de los diputados). Por otro, los nacionalistas del PNV, que siempre están a recoger nueces. El lehendakari Patxi López sostiene posiciones poco claras y bastante ambiguas que, entre otras cosas, han provocado el final del apoyo del PP a su gobierno en minoría. De vez en cuando también respira una llamada Conferencia Internacional de Expertos, que no se sabe muy bien de quién reciben el mandato y la financiación. En medio está el Gobierno de España que, entre todos ellos y sin que sirva de precedente, es el que sostiene una posición más clara y definida. Y, en el otro extremo, están algunas Asociaciones de Víctimas, que siguen sangrando y llorando por sus heridas.

Como las palabras nunca son inocentes, creo que es imprescindible que todos empecemos a llamar a las cosas por su nombre, sin ambigüedades, sutilezas ni subterfugios.

ETA es una banda armada y mafiosa, que ha cometido muchos delitos, entre los que, sin duda, los más graves son los más de 800 asesinatos que han cometido a lo largo de los años de su existencia. Ya han pasado más de 35 años desde la muerte del dictador, más de 33 desde que se proclamó formalmente la Constitución y que en este país existe un sistema democrático de gobierno. No sé si existen delitos pendientes anteriores a 1975, pero probablemente hayan prescrito legalmente, y ese NO es el problema.

En el País Vasco existen diferencias políticas entre las diversas formaciones que representan cada una a una parte de la población. Pero hablar de Conflicto Político o de Conflicto Vasco es intentar llevar las cosas a una dimensión irreal, imaginada, es sumirse en una ensoñación nada práctica. Pero, en cualquier caso, en ese (presunto) conflicto, ETA no tiene nada que ver. Las diferencias políticas hay que resolverlas desde la política. Las armas y los asesinatos no caben en ese escenario.

Algunos siguen hablando de la cuestión de los presos vascos, que es hablar por hablar de algo que no existe. Los presos son personas condenadas por la Justicia a penas de privación de libertad, como pago  por los delitos cometidos contra la sociedad. Entre todos los presos que hay en España, los hay vascos, andaluces, catalanes, gallegos y de todas partes. Habrá mecánicos de autómovil, fontaneros, abogados, ingenieros, médicos y hasta algún taxidermista. Los hay rubios y morenos, altos y bajos, gordos y flacos. Ese, desde luego, no es el problema.

La política penitenciaria tiene que ser una gestión profesional de la población reclusa. Debe velar para facilitar, en lo posible, la reinserción de los presos a la sociedad (al final de su condena), mediante acciones de formación, trabajo, deporte o lo que sea. Debe evitar la posibilidad de que se establezcan sociedades paralelas en el interior de las cárceles, que puedan derivar en motines, por ejemplo, o en la extensión del caos. Para ello, posiblemente, una herramienta utilizable es la de no acumular presos con fuertes relaciones antes de su ingreso en prisión, para evitar que formen familias o grupos de presión, inaceptables en la convivencia carcelaria.
Jorge Fernández Díaz, Ministro del Interior. No tiene que
lidiar con la prima de riesgo, pero tiene trabajo por delante.
(Fuente: informacionydinero)

Si de repente, la Policía consiguiera desmantelar una organización mafiosa dedicada a la trata de personas, al tráfico de armas y drogas, al blanqueo de dinero y a la extorsión; y detuviera a doscientos de sus miembros, contra los que pudiera probar los cargos y facilitara que la Justicia los condenase a todos a penas privativas de la libertad, la primera decisión razonable de la política penitenciaria sería no acumularlos en una única cárcel. De no hacerlo así, la estructura estrictamente mafiosa se reproduciría en el interior del establecimiento, y podría crearse un grupo de presión (y de extorsión) que no es deseable bajo ningún concepto, y que es obligación del Gobierno evitar.

Hace unos meses, la banda ETA difundió un comunicado por el que anunciaba su decisión de cesar en las acciones armadas. Bien, una buena noticia para la sociedad, pero es sólo una parte de la noticia que todos esperamos, que es su disolución irreversible y la entrega de todas las armas. Dejando a las fuerzas políticas que hablen y planteen escenarios convenientes para todos, limando diferencias y llegando a acuerdos. Una banda armada no tiene ningún papel que jugar en ese escenario, no puede arrogarse ahora la pretensión de velar por la resolución del (presunto, insisto) conflicto vasco. Aceptar esa tutela sería dar entrada a la violencia y al asesinato como arma política (lo que ya no es ni aceptable ni presentable ni defendible en estos tiempos). La sociedad no puede, de ninguna forma, remunerar la violencia y el asesinato.

Por lo tanto, lo único que debe y puede hacer ETA es disolverse por completo y entregar las armas.

Todos los presos que lo sean por delitos relacionados con la banda, lo único que pueden y deben esperar es no sufrir ninguna discriminación (ni positiva ni negativa) respecto al colectivo de presos. Cada preso tiene su propia historia y situación penal, y deberá seguir adelante con ellas hasta que termine de pagar a la sociedad lo que le debe, de acuerdo a las decisiones judiciales y a lo que marca la ley. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado deben mantener su celo en intentar esclarecer aquellos delitos que no se hayan resuelto, para ponerlos a disposición judicial. Y, muy posiblemente, todavía tendrá que haber nuevos presos, a causa de esos delitos, para asesinos que hoy están en libertad. Del mismo modo que los derechos son de las personas (y no de territorios, organizaciones o asociaciones), los delitos los cometen personas (y no bandas u organizaciones). 

En ese escenario de no discriminación (ni positiva ni negativa) tanto judicial como penitenciaria, habrá que tener en cuenta que las circunstancias de premeditación, alevosía y sangre fría (habituales en los delitos cometidos por miembros de ETA) constituyen más bien agravantes que atenuantes. Por otra parte, la colaboración con la Justicia puede ser un atenuante, que haga que algunas penas puedan ser en algunos casos menos severas. Si, tras su disolución, los ex-miembros y ex-directivos de la banda colaboran en aclarar aquellos delitos todavía no condenados, estarían contribuyendo a clarificar la situación judicial y penal de todos, y eso sería dar un paso importante hacia la futura reinserción de los que han cometido delitos, con sus cuentas ya saldadas.
A las víctimas (y sus asociaciones) no se les puede pedir
que perdonen a sus asesinos. Pero la sociedad debe avanzar.
(Fuente: nacionespañola)

Creo que no hay atajos a esta aproximación. Cualquier otra cosa sería dejar heridas abiertas y amenazas latentes, que dificultarían la normalización de la situación.

El Gobierno debe ser capaz de actuar en este tema sin discriminaciones (positivas ni negativas) respecto al tratamiento dado a cualquier otro delincuente. No hay ninguna posibilidad de negociación con la banda, más allá de la escenificación, si se quiere, de la entrega de las armas y la disolución de la banda.

Cualquier decisión sobre la dispersión (o reagrupamiento, en su caso) de los presos relacionados con ETA debe ser de índole puramente de política penitenciaria, tras evaluar finamente las ventajas y riesgos de cualquier movimiento en ese ámbito.

Sólo con esta hoja de ruta se puede conseguir que, en el plazo de algunas décadas, todo el tema pueda caer en el olvido y sea solamente pasto de historiadores, como cuando hoy hablamos de la Ley Seca, Al Capone y las mafias del Chicago de los años 20 y 30.

El Gobierno debe ser capaz de tomar las decisiones que deba tomar, igualmente alejado de la banda criminal (y sus mariachis) que de las asociaciones de víctimas. Porque nadie le puede pedir a una víctima que perdone al asesino de su padre, marido o hermano. A pesar de ello, la sociedad no tiene más remedio que seguir avanzando.

Dejémonos, pues, de tonterías. Dejemos de hablar en términos que únicamente existen en las ensoñaciones de algunos o en el imaginario ideal de otros. No existen los presos vascos, ni el conflicto vasco, ni zarandajas del género. Existen delincuentes que, como cualquier otro, deben pagar su deuda con la sociedad, y que deben ser tratados, pura y simplemente como ciudadanos que han cometido algún delito. La Justicia tiene que hablar y los atenuantes y agravantes ya matizarán las condenas. Y en su régimen penitenciario, las mismas ventajas (o desventajas) que cualquier delincuente en este país. Que puede reducir su pena (el total de su pena; no vaya a ser que matar a más acabe siendo gratis) por el trabajo, el buen comportamiento o cualquier otra razón contemplada por la legislación. Que puede solicitar un indulto individual, atendiendo a sus circunstancias personales. Pero punto y final.

Sólo aplicando el principio de la no discriminación (ni positiva ni negativa) a los delincuentes de ETA podemos tener ciertas esperanzas de dejar atrás, sin cierres en falso, un período negro.

No hay atajos. Justicia (y no venganza) y ausencia de discriminación.

Otra cosa sería marear la perdiz.

JMBA

martes, 15 de mayo de 2012

François Hollande, coronado Presidente de la Vª República

Decía Raimon que al meu pais la pluja no sap ploure (en mi país, la lluvia no sabe llover). O no llueve nada o llueve demasiado; la sequía o la catástrofe: 

Al meu país la pluja no sap ploure:

o plou poc o plou massa;
si plou poc és la sequera,
si plou massa és la catàstrofe.


(extraído de cancioneros).
François Hollande, junto al Collar de Gran Maestre de la
Legión de Honor, recibe los aplausos de su compañera,
Valérie Trierweiler.
(AFP; Fuente: tf1)

En París, la lluvia sí sabe llover (como bien lo conocen sus habitantes, o quien lo haya visitado varias veces), y un día fresco y lluvioso de primavera ha recibido hoy la investidura de François Hollande (1954) como séptimo Presidente de la Vª República.

Se celebró esta mañana en el Palacio del Elíseo de París la llamada Ceremonia de Investidura (o de Traspaso de Poderes - Passation de Pouvoirs). Hollande fue proclamado oficialmente como nuevo Presidente de Francia para los próximos cinco años (un quinquenio, un quinquenat).

La Ceremonia está diseñada para darle el máximo protagonismo al Presidente entrante. Nicolas Sarkozy recibió a François Hollande en la alfombra roja al pie de los escalones de acceso. A continuación tuvieron una breve reunión (Sarkozy le daría las llaves de la casa, las del garage, esta para desactivar la alarma; la combinación de la caja fuerte; aquí está la llave del gas y en ese armarito están los fusibles y el disyuntor; si algo no os gusta, se lo dices al secretario; hasta luego, Lucas, buena suerte). Sólo media hora después, las dos parejas se despidieron a las puertas del Elíseo, y se escenificó la partida de Nicolas Sarkozy, hacia el coche oficial de la mano de su esposa, Carla Bruni, y en dirección a su domicilio particular.

En la Vª República francesa, la figura del Presidente no es, ni mucho menos, meramente representativa (como en otras repúblicas próximas, Italia o Alemania, por ejemplo). El Presidente de la Vª República es el Jefe del Estado y el máximo dirigente político del país. El Primer Ministro (nombrado directamente por el Presidente de la República) está a la cabeza del Gobierno, pero su relevancia es equivalente a la de un vicepresidente del Gobierno en España, por hacer una comparación fácilmente entendible. Esta tarde se ha sabido que el nuevo Primer Ministro será Jean-Marc Ayrault (1950), alcalde de Nantes desde 1989 y presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional desde 1997. Además, habla perfectamente el alemán.
El saludo de los presidentes saliente y entrante, a las
puertas del Palacio del Elíseo.
(Eric Feferberg; AFP; fuente: thestar)

En la etapa de Nicolas Sarkozy, hombre bajito pero de ego superdesarrollado que todo lo invadía, ha dado la sensación de que el Presidente de la República no sólo era el que mandaba más, sino que era el que mandaba sobre todo. Hollande ha prometido un estilo de Presidencia diferente; ha dicho repetidas veces que el Jefe del Estado no es el jefe de todo. Hoy ha indicado que su misión es la de fijar las prioridades, pero que Gobierno, Parlamento y Justicia son independientes. En el mejor estilo de los tradicionales valores republicanos.

Por su protocolo, por sus manifestaciones y por la visibilidad y trascendencia de sus actos, la Vª República tiene tintes muy próximos a la monarquía. Algunos hablan de República Monárquica, pero la prensa prefiere utilizar la fórmula inversa, de Monarquía Republicana. Por eso puede parecer que Hollande ha sido coronado hoy como Presidente de la República. El interior del Palacio del Elíseo (que hoy hemos podido ver con profusión, pues las cámaras televisivas han seguido en todo momento al nuevo Presidente por sus pasillos y sus salas), recuerda más a un Palacio Real que a la residencia de un presidente republicano. Tras ser proclamado oficialmente como nuevo Presidente de la República (por el presidente del Consejo Constitucional), lo primero que se le ha entregado a François Hollande es el Collar de Gran Maestre de la Legión de Honor, de manos de su Canciller. Que no es una corona, pero se da el aire.

Es la primera vez que alcanza la Presidencia de la Vª República un hombre soltero. Al menos, técnicamente soltero. A pesar de la larga convivencia con Segolène Royal (hija de militar, nacida en 1953 en Dakar, parte de lo que entonces era el África Occidental Francesa; presidenta del Consejo Regional de Poitou-Charentes, al suroeste de Francia; candidata a las Presidenciales de 2007, pero finalmente vencida en la segunda vuelta por Nicolas Sarkozy), de la que tienen cuatro hijos (Thomas -1984-, Clémence -1985-, Julien -1987- y Flora -1992), nunca llegaron a casarse. Aparte de sus convicciones o decisiones personales, parece que en este hecho tuvo su influencia el que la ley francesa prohíbe que los dos miembros de un matrimonio puedan ser diputados al mismo tiempo.

En vísperas de las elecciones presidenciales de 2007, se filtró la posibilidad de que acabaran anunciando su boda; pero, en su lugar, lo que se hizo público fue su separación. Desde 2006, François Hollande había iniciado una nueva relación sentimental, con Valérie Trierweiler, que hoy ha acompañado a François toda la mañana, y se ha convertido en Primera Dama de Francia. Valérie Massonneau (su apellido familiar de soltera) nació en Angers (al oeste de Francia, sobre el curso bajo del Loira) en 1965. Se ha casado dos veces. La primera con un compañero de infancia, que terminó en divorcio sin hijos. Y la segunda con Denis Trierweiler, secretario de redacción de la revista Paris-Match, con quien tuvo tres hijos y de quien está en proceso de divorcio, todavía no resuelto.

Valérie realizó diversos trabajos de periodismo político. Desde 1989 en Paris-Match (siguiendo, especialmente, al Partido Socialista). Y desde 2005 en la nueva cadena de televisión Direct 8. Esta mañana oí a algún periodista de la televisión francesa (France 24), comparar su situación con la de nuestra Princesa de Asturias, que pasó de periodista televisiva a princesa tras su matrimonio con Felipe de Borbón. Valérie, que llevaba un vestido negro, tenía en alguna parte del Elíseo una chaqueta larga y blanca, para abrigarse cuando había que salir al exterior.

Hollande quería para hoy una ceremonia sobria y sencilla, dados los tiempos que corren. Así, entre los dos centenares de invitados al acto en el Palacio del Elíseo, no estaba ninguno de sus familiares (a excepción de su compañera Valérie), ni siquiera sus propios hijos. Parece que ha querido alejar el acto de las portadas de la prensa del corazón.

En su primer discurso como Presidente de la República ha insistido en los temas clave que han articulado su campaña, contra cualquier tipo de discriminación (citó al antisemitismo, en particular) y respeto a la dignidad de todos (citó especialmente a las mujeres). Prometió respeto a todos los pueblos. Quiere ser el Presidente de todos los franceses (sea cual sea su origen, su residencia o su recorrido) y llama a la unión (rassemblement). Se propone promover en Europa una nueva via. En una entrevista política de estos últimos días, manifestaba su desagrado con la imagen que se ha dado en llamar Merkozy. Insiste en que no se puede gobernar a toda la Unión Europea desde un duopolio, que provoca en los demás países la sensación de estar dirigidos por un Directorio que da prioridad (muy probablemente) a sus propios intereses nacionales. No hay duda de que François Hollande trae aires nuevos al ambiente extremadamente enrarecido de estos últimos años.
Exterior del Palacio del Elíseo
(AFP: Fuente: republicain-lorrain)

En su discurso recordó algunos de los logros de sus predecesores en el puesto. A Sarkozy solamente le deseó lo mejor para la nueva vida que ahora se abre por delante suyo. No parece que sean, precisamente, grandes amigos. En la segunda vuelta, Sarkozy cayó derrotado por un estrecho margen de tres puntos (51,5% vs. 48,5%). 

Tras el discurso, saludos personales (algún abrazo, muchos apretones de mano, algunas palabras, bastantes besos tanto a mujeres como a algunos hombres) a todos los invitados, entre los que no estaba Segolène Royal ni, por supuesto, Dominique Strauss-Kahn. Se pudo ver, por ejemplo, a Martine Aubry, actual secretaria general del Partido Socialista francés, o a Lionel Jospin, primer ministro con Mitterrand, y fracasado candidato a las presidenciales de 2002, en las que no llegó ni siquiera a la segunda vuelta (donde Chirac tuvo que enfrentarse a Le Pen). Ese año, un 80% de los franceses, muchos con una pinza en la nariz, votaron por Chirac en la segunda vuelta, o sea, contra Le Pen. Sería un apasionante ejercicio político poder asistir a una segunda vuelta de elecciones en Grecia; en la que los electores tuvieran que enfrentarse a decidir dar su apoyo a la derecha europeísta o a la extrema izquierda que propone la insumisión y la salida del euro. Le he oído recientemente a un comentarista político un símil estimulante: mientras que la votación en la primera vuelta es sexual, en la segunda es amorosa.

Tras la revista militar en los jardines de Palacio (con interpretación de La Marsellesa y 21 salvas de cañón), desplazamiento al obligado homenaje en la Tumba del Soldado Desconocido, en el Arc de Triomphe. Aquí, una novedad interesante, en lo que se refiere al vehículo oficial que ha escogido Hollande: un Citroën DS5. Se trata de un coche familiar grande, estilo monovolumen, con el techo de lona y descapotable. Fabricado, por supuesto, en Francia. Todo un mensaje de estilo.

En el recorrido por los Campos Elíseos, hasta la Place de l'Étoile, el vehículo circuló a velocidad lenta, rodeado por motoristas de escolta y fuerzas a caballo. El chófer del coche presidencial tenía el limpiaparabrisas en funcionamiento intermitente. Hollande, de pie dentro del coche, saludaba al escaso público presente (propio de un día laborable y lluvioso) y a sus paraguas. No sé cuántas veces habrá tenido que cambiarse de traje, pues la lluvia ha sido inclemente con él, durante toda la jornada. Por el camino, se dio la tradicional escena de publicidad gratuita (supongo) al pasar frente a los característicos toldos rojos del Restaurante Fouquet.

Una de las tradiciones republicanas para el primer día de los nuevos Presidentes es la de llevar a cabo algún homenaje específico, escogido por el Presidente y que todo el mundo interpreta como el tono que quiere dar el entrante a su presidencia.

Hoy el primer homenaje fue a Jules Ferry, frente a la estatua dedicada a él, en el Jardin des Tuileries, junto a la Rue de Rivoli. Jules Ferry fue un político francés del siglo XIX, que fue alcalde de París, primer ministro de la IIIª República por dos veces, Ministro de Asuntos Extranjeros, Presidente del Senado y Ministro de Instrucción Pública y de las Bellas Artes. Entre 1881 y 1882, proclamó las leyes que consagraron la educación obligatoria y gratuita, y la enseñanza laica. Se le considera uno de los padres fundadores de la identidad republicana, y el promotor de lo que a menudo se conoce como la escuela republicana, la escuela gratuita, laica y obligatoria. Según parece, también sostuvo posiciones muy discutibles sobre la expansión colonial francesa, por lo que su elección por parte de François Hollande ha sido bastante controvertida.

En el Jardín de las Tullerías esperaban a François Hollande un par de centenares de invitados, entre los que había numerosos alumnos de escuela, niños y jovencitos de todas las razas, unidos por su afán de inmortalizar la jornada con sus móviles.

En un breve discurso, condenó a Jules Ferry por sus posiciones colonialistas, y le ensalzó por su papel en la promoción de la école republicaine. Insistió en la importancia de la enseñanza para todos como eje vertebrador de los valores republicanos. Y reiteró su promesa electoral de aumentar durante su mandato el número de profesores de escuela en 60.000. Para garantizar la igualdad de oportunidades, sin importar dónde o en qué medio se reside. Hizo mención específica de la importancia de las escuelas en el medio rural. 
La comitiva del nuevo Presidente, por los Campos Elíseos,
hacia el Arco de Triunfo.
(Fuente: tf1)

Durante este acto, el Sol brilló un ratito con timidez.

El segundo homenaje lo rindió a Marie Curie, en el Instituto Curie, rue d'Ulm, en el distrito quinto de París (5éme arrondissement), cerca de los Jardines de Luxemburgo. En este acto (en el que no hubo discurso, pero el cielo se abrió para dar paso a un breve aguacero), Hollande homenajeaba a la estudiante polaca inmigrante en Francia, a la mujer y madre de familia, a la investigadora de prestigio (Premio Nobel de Física en 1903, junto a Henri Becquerel y Pierre Curie; Premio Nobel de Química en solitario en 1911) y a la propia labor de investigación del Institut Curie para la curación del cáncer. El ayudante que sostenía un paraguas no consiguió evitar que el traje de François Hollande quedara nuevamente empapado, así como los cristales de sus gafas.

La jornada en París concluyó con la tradicional recepción en el Ayuntamiento de París (Hotel de Ville). En su discurso, desglosó una oda a Paris, casi un panegírico, centro de acontecimientos históricos (desde la Revolución de 1789 a los hechos de Mayo de 1968), la gran capital donde se genera el 10% del PIB de todo el país. Todo ciudadano francés tiene una unión especial con su propio pueblo o ciudad, y con París, que les pertenece a todos. Citó a Victor Hugo (todo el género humano tiene derechos sobre París) y reconoció de sí mismo que, habiendo nacido en Normandía, ha desarrollado una relación muy especial con el Departamento de Corrèze (en la región Limousin), pero se siente parisino de corazón y vida. Prometió que el Estado será socio leal para el desarrollo de los proyectos de futuro de la capital, como el Paris Metropole. Insistió en sus ideas centrales de transmitir a todos los ciudadanos un mensaje de confianza y de esperanza, y de velar especialmente por los Derechos del Hombre y por la juventud, otra de sus obsesiones.   

Esta misma tarde tenía una reunión (una cena) con la canciller alemana Angela Merkel, en Berlín. Se acabaron los fastos y las candilejas, y hay que ponerse a trabajar. Según la información oficial, se trata de una reunión protocolaria para establecer mutuo conocimiento, y no se esperan (todavía) decisiones importantes. Pero la Merkel no da puntada sin hilo. Habrá que ver lo que los noticieros publican mañana.

Para el jueves se prevé la primera reunión del Consejo de Ministros, para el viernes un encuentro bilateral con Barack Obama en Camp David, una cumbre del G8 para el sábado, y una cumbre de la OTAN en Chicago para el domingo y el lunes. Trabajo no le faltará.

François Hollande es ya oficialmente el séptimo Presidente de la Vª República (y el 24º Presidente de la República Francesa). Una tendencia política y un talante personal muy diferentes de los de Nicolas Sarkozy. En Francia (y en la Unión Europea) parece que se respiran aires nuevos.

Que tenga mucha suerte y acierto. Que falta nos hace.

JMBA